L u n a L l e n a .

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Eviterna Mi Vela De Armas Es....¡Por Tí O h L u n a L l e n a , Savia de Mi Corazón !

sábado, 27 de abril de 2013

¡ A n c i a n i t o F o s o r !



La pasada Luna Llena de Abril, es decir, anteayer, me encontré por debajo de la puerta un sobre de color ámbar bastante grandecillo y con un nombre como remitente:    "P a t e r     F u l m a r "


¡Mi Exorcista Privado se había acercado sigilosamente y alguna sorpresa debería de haber!  

Con alegría rasgué el sobre y estupefacto vi que contenía una lámina hipnótica y onírica de Carlos Schwabe (pintor misterioso de fines del XIX y principios del XX) llamada 

             "LA MUERTE Y EL SEPULTURERO"

Por supuesto, adjuntaba una nota manuscrita de Pater Fulmar en la que, fiel a su estilo, decía :

" Tú, tan telendo, ¿Podrías conjeturar qué se traen entre El Sepulturero y la Muerte?  Te vendrá bien entretenerte.

¡Un Saludo, Hermano en Cristo!

                                                       F u l m a r .

Post Scriptum: ¡¡No olvides confesar!!  "


La verdad es que nunca estaré lo bastante agradecido a Pater Fulmar por sus tareas de Director Espiritual con mi persona -si bien en los últimos tiempos coincidimos prácticamente nada- y con sus detalles que me apabullan acertando mis aficiones y obsesiones, como esta reproducción del célebre cuadro del alemán Schwabe.

Admirando la obra, lo primero que me viene a la cabeza es que el camposanto idealizado por el pintor, es el que yo desearía también como cápsula postrera para mi última quietud. Esta reflexión, da paso a mi enamoramiento de La Muerte envuelta en esa túnica mesmerizante de raso o terciopelo azul profundo. ¡Qué subyugante! Pero..qué es lo que refulge en la diestra de la figura femenina. Creo que ese verdor es el de lo inefable, el de las cosas que no se pueden evitar ni postergar más. Es el pequeño secreto de la Inevitable Dama.

Y tenemos al viejo sepulturero, a quien en la senectud me complacería asemejarme. Es un hombre con aires de anacoreta y su rostro no refleja tanto impacto ante La Muerte, como serenidad y sabiduría. Sus barbas parecen parte integrante de la nieve del camposanto, copo batido. Existe algo superior en sus barbas; sin embargo, su cabello es gris, el tono humano de alguien que es anciano. Su pelo, cuadra con la tumba en la que excava.

Me parece maravilloso el detalle de las extremidades de las alas envolviendo al hombre, amenazando sus filos recordando a la guadaña, ausente en este lienzo.

Dedicando mi tiempo al motivo del rendez-vous de ambos en tan gótico ambiente -  en cortesía con Pater Fulmar por este presente- creo por un lado lo más simple (aplicando la teoría de La Navaja) y es que al anciano le ha llegado su momento, con la suerte de que lleva muy bien esas rutinas luctuosas. Y además, puede haber algo más importante, más definitivo, algo en lo que estemos implicados quienes asistimos desde este lado de La Realidad a la escena. Pero..se necesita toda una vida para extraer conclusiones(como el fosor excava  en el humus) 


Pater Fulmar, gracias por este sobrecogimiento del Plenilunio Abrileño. Alguandre podré quitarme de la cabeza a éste ángel oscuro y conjurador, que tarde o temprano batirá sus alas por cada habitante del planeta Tierra.

Y esta lámina, ya decora mi terrorífico gabinete, refulgiendo el verde de La Diestra de La Muerte.

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